Un
mediodía rojizo fue testigo
De
ello, cansado y servil estaba en medio
Del
sol y la inclemencia del calor.
Fue
ese el momento en el
Que
te volví a amar.
Me
desmaye inocentemente,
Una
briza fría me abrazo.
Solo
pude volver hacia el cielo
Y
ver tú querida sonrisa y tú
Ingenuidad
hacia mi corazón.
Ahora
me hiervo en fiebre.
Natural
o de amor? No lo se.
Espero
morir de ello
No
sin que antes hayas tocado
La
dulzura y el calor
Que
mi corazón pudo
Haberte
ofrecido.
No comments:
Post a Comment